Dejó atrás su destacada carrera como tenista en silla de ruedas y hoy enfrenta un desafío auto impuesto: llevar el escudo de Colo-Colo a la cima del podio Paralímpico de canotaje.

Su sueño era ser futbolista profesional, pero una bala loca le arrebató esa ilusión a los 12 años. “Sentí que mi cuerpo se partía por la mitad”, cuenta Robinson en una entrevista de archivo a Canal 24 Horas. Gracias al apoyo de Teletón, y el encomiable esfuerzo de su familia, Robinson logró replantear su vida y aprendió a realizar sus actividades básicas usando silla de ruedas, pero no se detuvo allí.

Hoy, con 35 años, Robinson Méndez es uno de los deportistas paralímpicos más importantes en la historia de Chile. Muchos lo reconocen por sus casi 20 años de trayectoria en el tenis con silla de ruedas: cosechó más de 30 títulos, fue doble medallista de plata Panamericano, y representó a Chile en cuatro Juegos Paralímpicos. Sin embargo, en 2016, decidió darle un giro a su carrera. Dejó de lado el tenis y se autoimpuso un nuevo desafío: llevar la bandera chilena al primer lugar del podio Paralímpico de canotaje.

Blanco y Negro reconoció el potencial del ex número 11 del mundo de tenis en silla y le ofreció ser embajador de Colo-Colo, el club de sus amores. Desde 2018, entonces, Robinson lleva el “indio” en el pecho por todo el mundo. Ahora tiene doble responsabilidad: dejar en lo alto el nombre de Chile y el del “Cacique”.

Desde el aislamiento absoluto en su casa de Concepción, producto de la pandemia de coronavirus, el deportista conversó en exclusiva con Sentimiento Popular.

¿Cómo te sientes con el resultado de la Teletón recién terminada?

Super emocionado. Esta Teletón nos sirvió para estar mucho más unidos, para aterrizar y decir: ‘somos humanos y somos vulnerables’. Feliz porque fue un éxito y siempre voy a estar para apoyar.

¿Cuánto te costó dejar el tenis?

Al principio fue muy difícil. Después de casi 20 años en un deporte, tomar la decisión de cambiarme a otro y partir desde cero, fue duro. Los comienzos fueron duros, pero ya me había reinventado del fútbol al tenis, entonces no me costó mucho el agarrar la técnica y ponerme al nivel de mis contrincantes.

¿Cómo evalúas tus resultados en los deportes acuáticos?

Me ha ido bien. Llevo cuatro años en esto: soy tercero del mundo, campeón panamericano y sudamericano. Además, me patrocina Colo-Colo y represento a mi país, entonces, imagínate, estoy soñado despierto.

Robinson siempre ha sido hincha de Colo-Colo. Es más, cuenta que tenía una cábala en su etapa de tenista. “Llevaba mi bandera (chilena) y una camiseta de Colo-Colo”, rememora.

¿Cuáles son los valores del club que te identifican?

Trato de ser lo más transparente que se pueda, juego limpio y, sobre todo, ser un campeón. Si eres colocolino tienes que ser de los mejores.

¿Cómo evalúas el aporte de Colo-Colo en tu nueva disciplina?

En este nuevo deporte me han apoyado el IND (Instituto Nacional del Deporte), Comité Paralímpico, entre otros auspiciadores. Hay un sentimiento extra con Colo-Colo, que me ayudo monetariamente y me apoyó para viajar a las competencias. Es tan fuerte ese apoyo para mí, que si tu me preguntas si quisiera volver a caminar o estar representado por Colo-Colo, elijo la segunda.

Mientras se preparaba para los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020, Méndez presenció y participó del movimiento social que inició el 18 de octubre, estuvo en las calles. En esa línea, comparando la situación nacional con la de sus colegas del tenis y canotaje paralímpico, enfatiza que: “es deber del Estado garantizar a las personas con discapacidad el acceso a la rehabilitación de calidad, debería formar parte principal de la política de salud pública”. 

A la hora de identificarse con un jugador del actual plantel, Robinson escoge a Julio Barroso. “Porque es un jugador con jerarquía, experiencia, juego limpio, humilde y guerrero a la vez”, explica. 

No se dió en el fútbol, pero el paracanotaje lo unió con Colo-Colo de todas formas. Las vueltas de la vida, dicen.

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