Hugo Roldán confesó haber tenido un gran número de deportistas en mala condición física en su llegada. También habló sobre la rápida adaptación de Leonardo Gil y el difícil trabajo de recuperación de Miiko Albornoz.

Colo-Colo vivió en el 2020 uno de sus años más dramáticos, en el cual tuvo que disputar un partido de definición para no descender a la Primera B. Fueron muchas causales que llevaron al equipo a tal situación, como la suspensión de los contratos, una gran rotativa de entrenadores o las peleas internas en el camarín.

Pero hoy se agregó otro nuevo factor. El preparador físico del Popular, Hugo Roldán, confesó en Aire Libre de Cooperativa que en su llegada al club junto a Gustavo Quinteros había un gran número de jugadores con sobrepeso: “Cuando llegamos había alrededor de nueve jugadores con problemas de peso, en números rojos”.

“Eso es un trabajo invisible, que no va de la mano de tener la posibilidad de jugar o no. Son puntos que uno ataca, que no se ven y que necesitan tiempo. En Primera ese tiempo a veces no está, entonces es mucho más difícil que un jugador esté al 100%”, agregó.

Aún así, el miembro del staff técnico fue optimista con lo hecho durante este tiempo en los albos: “Hoy no tenemos a ningún jugador en esta condición. Uno se pone contento porque ve el sacrificio de los chicos y las cosas que hacen para ponerse bien”.

Condición física de los refuerzos

Uno de los jugadores que más ha resaltado en este torneo es Leonardo Gil. El “Colorado” tuvo una rápida adaptación y hoy es uno de los deportistas con mayor despliegue físico e intercepciones en el campo de juego.

Ante esto, Roldán habló sobre el seguimiento que le hicieron al volante albo: “Nosotros lo conocemos de Argentina. Lo quisimos llevar a varios lugares, es un jugador completo porque no solamente lo que da en despliegue físico sino también por lo que da en el juego. Estamos muy contentos, es uno de los de mayor volumen por diferentes características, por puesto las exigencias van variando”.

“Gil y César Fuentes son los que más corren”, agregó.

Por otra parte, Miiko Albornoz vive una situación totalmente distinta. El defensor ha estado presente en tres oportunidades y en su único partido de titular sufrió un desgarro en el aductor de su pierna izquierda.

El preparador se refirió a la situación del chileno-sueco: “Estamos trabajando con casi todos de forma individualizada con él específicamente porque venía con seis meses sin competir y seis sin entrenar o entrenando de distintas formas. Cuando te toca entrar a un grupo a competir, suele pasar eso que empiezan molestias, lesiones, es una cuestión de falta de fuerza, de entrenamientos, de acumulación de entrenamientos que no ha tenido, atacamos ese punto y estamos haciendo un trabajo especial con él”.

El próximo partido del Cacique será el domingo 6 de junio, día en que reciba en el Estadio Monumental a Deportes La Serena a partir de las 18:00 horas, todo por la décima fecha del Campeonato Nacional.

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